La Federación de Vida Independiente (FEVI) es consciente de la urgencia de un pacto de Estado contra la violencia sobre las mujeres, pero plantea que no puede haber pacto contra la violencia machista sin incluir a las mujeres con diversidad funcional.

Desde la plena convicción de que los legisladores deben contemplar la realidad de las mujeres más vulnerables, tal y como indican distintos convenios y tratados internacionales, desde FEVI se reivindica la necesidad de que en este pacto queden reflejados los derechos de las mujeres con diversidad funcional y su alta exposición a la violencia.

Sobre este colectivo recae históricamente una doble discriminación, por género y por funcionalidad. Como consecuencia, los datos reflejan esta alarmante situación: un 23% de mujeres con diversidad funcional manifiesta haber sufrido violencia física, sexual o miedo, frente a un 15% de mujeres sin diversidad funcional Macroencuesta de Violencia contra la Mujer (2015).

Preocupada por esta realidad, FEVI plantea una propuesta de mínimos para la redacción del referido pacto, apoyada en artículos del Convenio de Estambul y de la Convención de la ONU sobre los derechos de las personas con discapacidad.

Esta propuesta pretende garantizar necesariamente el principio de igualdad de oportunidades para las mujeres con diversidad funcional respecto del resto de mujeres, a la hora de poder escapar de la situación de violencia.