8 de marzo

Soy mujer, diversa, una situación alejada del estándar marcado por la sociedad, con un cuerpo no normativo, alejado de los cánones de belleza.

Tan sólo son características que acompañan al hecho de ser mujer.

Pero las normas que se establecen para nosotras, nos alejan del resto de mujeres.

Pides trabajo y te dan una subvención, en el mejor de los casos. Eso sí, de por vida, para que ni intentes volver a pensar en mezclarte con los productivos y valorados.

Las leyes nos tratan diferente, ¿será un reflejo de lo que piensa el resto de la sociedad?

Generalmente, ni las más rebeldes nos citan cuando hablan de mujeres.

Cuando se legisla por violencia de género, a nosotras nos envían a servicios sociales, a las que cumplen con el estándar… a un hogar, donde pueden acompañarse, entenderse con sólo mirarse. A nosotras tan sólo nos miran con compasión, no por los golpes, sino por la diferencia.

Lo que importa es que seas “normal”. Pero nosotras nos salimos de la curva de Gauss, pero no hemos dejado de estar siempre presentes en la sociedad, aunque siempre ocultas detrás de la compasión del resto.

Hoy no vamos a permitir que nos coloquen detrás, ni que nos oculten o nos abanderen para luego ni considerarnos por lo que SÍ somos: mujeres.

Hoy hablaremos por nosotras, las invisibles, la olvidadas entre las mujeres, las diversas.

Quiero tener las mismas opciones que otra mujer que ande con piernas, vea con ojos, escuche con oídos y entienda las reglas de esta sociedad tan asustada de aceptar la diferencia.

Si hay un hogar para mujeres que intentan escapar de la violencia, yo también soy mujer.

También huyo de los golpes y necesito ayuda, es cierto qué puede ser una ayuda distinta, pero ¿por eso hay que se nos puede excluir del resto de mujeres que entienden por lo que estoy pasando?

No necesito que me digas que tengo que hacer o cómo, lo que necesito es que entiendas que tengo derecho a decidir cómo quiero vivir y, que igual que tú, cuando soy maltratada y violentada por el machismo puedo necesitar que me orientes y, me apoyes igual que la que ve, la que camina, la que oye, la que comprende el lenguaje con el que la sociedad ha decidido comunicarse.

Quiero estar presente, quiero contar con tú apoyo, que me des la mano, me veas y aceptes tal y cómo soy, diversa y mujer.

Katja Villatoro