Niña con discapacidad- Licencia Bigstock tododisca.com

Un grupo de Madres y Padres del centro escolar Don Juan Torres Silva, y firmado como “Madres atípicas”, viralizan estos puntos para explicarle a todos los niños/as que su amigo/a tiene “discapacidad”.

¿Cómo explicarle a mi hijo que tiene un amigo con discapacidad?

Ha empezado el cole. Tu hijo conoce a nuevos compañeros y entre ellos hay alguno “especial”.

A lo mejor no sabes explicarle qué es la discapacidad, ellos no saben cómo dirigirse a su amigo; tú tampoco.

Sotos madres* de niños con discapacidad. Queremos ayudarte para que nuestros hijos y los tuyos sean amigos.

“Tu hijo pregunta -¿qué le pasa?-

Hay trastornos y síndromes que tienen rasgos reconocibles por sus movimientos o características físicas. Son las discapacidades visibles, como la parálisis cerebral infantil. Otras son invisibles, como el Trastorno del Espectro Autista.

Los niños son más naturales que los adultos. No tienen prejuicios y eso es saludable.

Cuando ellos preguntan “¿qué le pasa?”, no están siendo irrespetuosos, sino curiosos. Es una oportunidad para enseñar.

Si te pregunta ¿qué es la discapacidad?, puedes pecirle que ocurre cuando necesitamos ayuda especial para hacer algo. Que todos, con ayuda, podemos hacer lo que nos propongamos.

Ponle ejemplos concretos recurriendo a sus síntomas: “tu amigo necesita apoyos para andar”, “para hablar”…

No recurras al “está malito” o “eso no se pregunta”, porque estarás perpetuando los prejuicios y el miedo hacia ellos, como si fueran enfermos u ocultaran un secreto. Anímalos a que pregunten al adulto que los acompaña.

Deja que ocurra la conversación. El padre o madre que acompaña al niño le responderá.

Alienta a tus hijos a que se interesen por sus amigos con discapacidad preguntando por sus nuevos, comida favorita, sus actividades diarias, etc. Los niños de forma natural van a incluirlos en sus vidas.

“Mamá, ese niño me da miedo”

A veces los niños temen las conductas de los niños con discapacidad. Se mueven o hablan “raro”.

Cuando expresen esos sentimientos no lo censures. Explica la “diferencia” como algo positivo. Todos somos diferentes y deseamos que nos acepten tal y como somos. No los fuerces a jugar con ellos, sé tú el ejemplo y acércate a saludar y a hablar con su cuidador/a.

Poco a poco lo desconocido se convertirá en algo conocido y no tendrán miedo.

“Tu hijo con discapacidad se porta mal”

Si ves que un niño o niña tiene una conducta atípica en el parque o en el colegio, pregunta antes de juzgar. Puede que tenga una discapacidad invisible.

Las personas que les cuidamos, estamos muy pendientes de ellos, pero  veces la conducta aparece: tirar del pelo, gritar o ser persistentes buscando el contacto sin filtros.

En este caso no hay “que soportarlo” porque tenga una discapacidad. Hay que ponerle límites sin drama y con cariño.

Un “no me tires del pelo” mientras se aparta las manitas, es suficiente.

Pregunta a las personas que le cuidan como poner límites para poder transmitir tranquilidad a tu hijo. La integración favorece a mi hijo y enriquece la vida del tuyo, pues los hará más tolerantes y solidarios.

“Son niños, son personas, tienen nombre”

Aunque tengan discapacidad, tienen las mismas necesidades que cualquiera. La principal es ser vistos, reconocidos como personas y recibir cariño.

Si tu hijo está interactuando, acércate y saluda al niño con naturalidad. Ajústate a su edad, no lo infantiles. Mírale a los ojos y sonríe. No importa si él o ella no puede hacerlo; puede que te devuelva una mirada o sonría, o incluso puede que no recibas respuesta. ¿Sientes incomodidad?. Tú estás haciendo algo maravilloso.

Puedes preguntarle como se llama, así podrás nombrarlo. Interésate por lo que le gusta, lo que está haciendo: jugar, leer, etc.

“Usa un lenguaje apropiado”

Los niños con diversidad funcional no son niños “tontos”, ni “subnormales”. Estos términos son peyorativos y duelen.

Evita decirle a tu hijo “que está malito”. De forma coloquial es correcto decir “tiene discapacidad”, “tiene autismo” o “tiene parálisis cerebral”. Decir “es autista” o “la paralítica” es identificar el trastorno con la persona, y a nadie le gusta que lo invisibilicen con una etiqueta.

Nuestros hijos tienen su propia identidad: su nombre. Son niños y niñas que TIENEN una discapacidad.

Invita a tus hijos a ser apoyo de los nuestros. Sé ejemplo para enseñarles que la solidaridad es gratificante. 

La solidaridad y el buen trato facilita la vida a las familias con hijos con discapacidad.