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El creciente fraude de las tarjetas de aparcamiento en Madrid para personas con movilidad reducida

El creciente fraude de las tarjetas de aparcamiento en Madrid para personas con movilidad reducida

By In Sin categoría On 9 noviembre, 2018


La Policía Municipal detecta numerosos casos de falsificación, suplantación del titular y otras irregularidades, principalmente en la zona centro de la capital.

 

Tarjeta para los conductores con movilidad reducida emitida por el Ayuntamiento de Madrid. Foto Policía Municipal

Tarjeta para los conductores con movilidad reducida emitida por el Ayuntamiento de Madrid. Foto Policía Municipal

La Policía Municipal ha detectado en los dos últimos años un notable incremento del fraude de las tarjetas de aparcamiento de personas con discapacidad, que se da principalmente en la zona centro de Madrid y que ha motivado la retirada de más de 150 acreditaciones en lo que va de año, frente a las 80 que fueron intervenidas en 2017.

Los casos de falsificaciones, la suplantación de los titulares y la obtención ilícita en el “mercado negro” son, entre otras, algunas de las irregularidades detectadas por la Policía Municipal de Madrid en el uso de las tarjetas de aparcamiento que el Ayuntamiento emite para las personas con movilidad reducida, con el fin de facilitar sus desplazamientos por la ciudad.

Si el año pasado los agentes municipales que prestan su servicio en la zona de Centro-Norte (barrios de Malasaña, Chueca y La Latina) intervinieron más de 80 tarjetas por uso irregular o fraudulento, en lo que va de año las actuaciones por este motivo han superado la cifra de 150.

Iván Asensio son dos policías que llevan patrullando 18 años por las calles del centro de la capital. Se conocen al dedillo este tipo de infracciones y han desarrollado una particular perspicacia para detectar rápidamente a los infractores.

Un vehículo estacionado en un espacio reservado para conductores con movilidad reducida. Foto Policía Municipal de Madrid

Un vehículo estacionado en un espacio reservado para conductores con movilidad reducida. Foto Policía Municipal de Madrid

“Todos los días que salimos a la calle a prestar el servicio estamos pendientes de estos casos. Cuando pedimos la documentación a un usuario de la Tarjeta de Estacionamiento para Personas con Movilidad Reducida (TEPMR), en contadas ocasiones comprobamos que el titular es la persona que va al volante del vehículo”, explica Asensio.

Las TEPMR, cuyo uso está regulado en el artículo 88 de la Ordenanza de Movilidad, permiten aparcar en las zonas reservadas para vehículos de personas con discapacidad, así como en el Servicio de Estacionamiento Regulado (SER). También facilitan el libre acceso por las Áreas de Prioridad Residencial (APR) y el estacionamiento en las zonas dedicadas a carga y descarga. En la actualidad, hay alrededor de 50.000 permisos de este tipo en el municipio de Madrid.

No obstante, la picaresca y el comportamiento incívico de los ciudadanos están afectando gravemente al uso de estas tarjetas. Hay un “mercado negro” de tarjetas robadas que luego son revendidas y existe constancia de un uso abusivo por parte de los familiares de los titulares de los permisos, que no están autorizados para beneficiarse de sus prestaciones.

Iván relata un caso reciente en el que un conductor que no se percató de la presencia de los policías se bajó del coche y, tranquilamente, se quitó la chaqueta y la dejó en el maletero del vehículo. Se trataba de un abogado que iba a entregar una documentación al Tribunal Superior de Justicia de Madrid y que, al ver a los agentes, simuló una cojera repentina para tratar de engañar a los funcionarios.

Otras personas utilizan tarjetas caducadas de familiares que ya han fallecido. Los documentos se emiten con una validez de diez años, pero si en ese periodo de tiempo el titular muere y no se comunica la defunción al Ayuntamiento, los parientes la siguen llevando en el salpicadero del coche.

También se da el caso de personas que llevan una fotocopia del permiso mientras que el documento original es utilizado por un tercero, y otros usuarios que alegan una supuesta pérdida para obtener un duplicado y así disponer de dos tarjetas de estacionamiento.

“Es necesaria”, asegura Asensio, “una mayor concienciación, tanto de los usuarios de las tarjetas como de sus familiares, para reducir el número de infracciones. Al final, se ocasiona un perjuicio a las personas que realmente las necesitan. No se trata de evitar este fraude a base de denunciar, sino de que la gente haga un uso racional y responsable de esos permisos de estacionamiento”.

Dos agentes de la Policía Municipal patrullan por las calles del centro de Madrid. Foto Policía Municipal

Dos agentes de la Policía Municipal patrullan por las calles del centro de Madrid. Foto Policía Municipal

En este sentido, los agentes recordaron que la Policía Municipal realiza permanentemente campañas para proteger los derechos de movilidad de estas personas, con el fin de que las plazas que tienen asignadas no sean ocupadas por otros usuarios.

Las sanciones por el uso irregular de las TEPMR llevan aparejada la retirada del documento por un periodo que oscila entre los seis meses y los dos años. “Nosotros retiramos la tarjeta mediante un acta de intervención cautelar, que se remite luego al Departamento de Autorizaciones del Ayuntamiento, que es el encargado de emitir y, en su caso, de graduar la sanción oportuna”, señala Iván.

Desde junio del año pasado, ese departamento municipal de autorizaciones de estacionamiento tiene 863 expedientes abiertos, bien porque los titulares han fallecido o por cambios de residencia que no han sido comunicados en la forma oportuna.

Asensio e Iván explican que un buen número de esos 863 expedientes han sido tramitados por ellos. “Con el paso del tiempo, hemos ido agudizando el ingeniopara detectar estos fraudes. Lo importante, por encima de todo, es la concienciación ciudadana. El método sancionador no basta para evitar los abusos”, concluyen.

Condiciones de uso de la tarjeta

1. Las tarjetas individuales solo podrán utilizarse cuando el titular viaje en el vehículo de que se trate, bien como conductor o como ocupante.

2. Las tarjetas de transporte colectivo solo podrán utilizarse en los vehículos para los cuales hayan sido concedidas, y siempre que en ese momento se encuentren prestando el servicio de transporte de personas con movilidad reducida.

3. La tarjeta se colocará en el parabrisas del vehículo, de forma que su anverso resulte claramente visible desde el exterior.

4. El conductor del vehículo en que se esté haciendo uso de la tarjeta deberá, en todo caso, cumplir las indicaciones de los agentes de Tráfico y normas de circulación.

5. El uso indebido de la tarjeta de estacionamiento dará lugar a su retirada, sin perjuicio de las responsabilidades administrativas, civiles o penales que pudieran derivarse.


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