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Nadie os llorará mañana.

Nadie os llorará mañana.

By In Sin categoría On 17 mayo, 2014


Queridos políticos, nadie os llorará mañana.
Necesitáis saberlo, y nosotros os lo vamos a decir.
Ciertas lineas rojas, nunca deben ser traspasadas. Ciertos límites, deberían ser sagrados incluso para vosotros. Hoy de nuevo, habéis pasado por encima de uno de ellos…
Hemos podido conocer la noticia de la huida de los políticos del Partido Popular, del salón de plenos de Toledo.
¿La razón? Que el alcalde del PSOE decidió dar la palabra en el pleno, a padres con hijos enfermos de cáncer.
No bien iba a comenzar a hablar una de las madres, el grupo popular se levantó de sus asientos y salió de la sala, no sin antes detenerse uno de los concejales llamado José López Gamarra, para reprochar a los padres que allí se encontraban, que no podían ir allí a insultarles.
Como podréis ver en el vídeo más abajo, el mayor insulto proferido por esos padres, fue“sinvergüenzas”, algo a todas luces suave, teniendo en cuenta el comportamiento de esta gentuza.
Hoy, no hemos podido aguantar este atropello y queremos decirle bien claro a los políticos que se levantaron del pleno (y a todos los que repartidos por toda España protagonizan similares escenas) algo muy importante:

Nadie os llorará mañana.

Deseáis que las personas os muestren empatía y pesadumbre cuando alguien de vuestro partido es asesinado mientras abandonáis a aquellos que más necesitan de empatía, comprensión, ayuda y atención.
Dais la espalda a los padres de niños que sufren cáncer porque sus palabras desvelan vuestro bochornoso comportamiento, exponiendo ante todos que sois unos desgraciados sin conciencia ni corazón (vamos, lo que podríamos llamar unos malnacidos con traje y corbata).
Dais la espalda al mismo pueblo que os votó, porque sois incapaces de escuchar las atrocidades que cometéis y sabéis que vuestra postura es absolutamente indefendible.
Dais la espalda a quien pide ayuda, aunque sea para salvar la vida de niños.
¿Qué clase de basura sois?
Sois unos cobardes escondidos tras paredes de cristal, pues tal es vuestra estupidez, que pensáis que huyendo de esa sala, podéis dar también esquinazo al problema.
Sois tan miserables, que incluso sabiéndoos sin razón, aún os encaráis a esos padres rotos de dolor e indignación para recriminarles que os llaman sinvergüenzas por abandonar vuestro puesto de trabajo, durante la hora del trabajo, y negándoos a escuchar la verdad sobre el desastre que vuestro gobierno está causando, mientras condenáis a sus hijos a la agonía.
Suerte tenéis de que en España la gente sea tan pacífica, porque os garantizamos que vuestra chulería en otros países, tiene un final muy distinto.
Dais asco, mucho mucho asco… tanto que nadie os llorará mañana.
Merecéis conocer de cerca el drama que generan las medidas adoptadas por vuestro gobierno en los más débiles.
Quizás, alguien debiese sentaros ante esos niños para que tuvieseis la oportunidad de explicarles porque vais a dejarles morir. Explicar a quien está empezando a vivir, que la enfermedad y la muerte están allí porque los señores que gobiernan, prefieren gastar el dinero en otras cosas en lugar de en salvar vidas como las suyas.
Les podéis contar como vuestra amada Cospedal prefirió gastar en publicidad, el equivalente a mantener 21 centros de salud en toda la comunidad.
Decidles también que los 100.000 euros que destinó a luces y sonido para sus ruedas de prensa, están más justificados que salvar la vida a unos pocos de niños con cáncer.
Contadles que 149 personas designadas por ella misma como altos cargos y asesores, se llevan limpios 7,3 millones de euros mientras ellos se mueren por vuestros recortes en sanidad. Y no os olvidéis de explicarles que gracias a lo que os ahorráis en salvarlos, podéis tener un lobby en Bruselas por 370.000 € al año para promocionar Castilla – La Mancha como merece, aunque sea a costa de niños enfermos de cáncer.
Sabemos que no lo vais a hacer. Jamás os acercaréis a estos pequeños, porque tendríais que mirar cara a cara a aquellos que pagan vuestra ineptitud, vuestra mediocridad y vuestra voluntad de llenaros los bolsillos a costa de lo que sea.
Quizás por eso, todos vosotros merecieseis sufrir el mismo calvario que estos pequeños héroes sufren cada día llenos de dignidad.
Nos gustaría veros defender vuestras políticas asesinas, mientras alguien os
pone el catéter de la quimioterapia.
También cuando vuestro pelo se caiga, estaríamos encantados de escucharos justificar los recortes en sanidad.
Pero por encima de todo, nos encantaría que conocieseis en primera persona lo que se siente al saber que te mueres, y que quien te puede ayudar, se levanta de un pleno y huye para no tenerte que escuchar.
Sois unos desgraciados. Son vuestras vidas las que deberían depender de vuestras políticas de austeridad, y no las de esos niños.
Sois basura. Sí, basura.
No sois personas ni nada que se le parezca, porque ninguna persona daría la espalda a un padre pidiendo ayuda para mejorar la situación de su hijo enfermo.
Sois una mentira, una mala pesadilla. El mismo mal sueño que debe vivir ese padre que llorando os ofrece un papel mientras os cuenta que su hija lleva 5 años enferma sin tratamiento… mientras con total desvergüenza le decís que “lo entendéis” a la vez que salís por la puerta para no tener que contemplar sus caras.
Os lo volvemos a preguntar… ¿qué clase de basura sois vosotros?
¿Qué tenéis en el pecho donde debería haber un corazón? ¿Una tarjeta de crédito quizás?
Decía Bertolt Brecht “No le temas tanto a la muerte, sino más bien a la vida inadecuada”.
Esos pequeños, gracias a vosotros han aprendido a convivir con su propia muerte cada día. Su dignidad y valor están fuera de toda duda y a buen seguro, el amor de sus familias les rodea día y noche.
Pero nadie, absolutamente nadie os perdonará a vosotros lo que estáis haciendo en vida.
Nadie os llorará mañana cuando muráis. Poco importa como sea.
Simplemente, nos da igual lo que os pase, del mismo modo que a vosotros os da absolutamente igual lo que le pase a esos niños.
Merecéis cada segundo de sufrimiento de esos pequeños en vuestra propia carne, para que aprendáis a valorar la vida por encima de ninguna economía.
Merecéis conocer el dolor que ellos soportan estoicamente, para que comprendáis que el odio que las calles y redes os transmiten, lo generáis vosotros mismos con vuestra execrable actitud.
Merecéis la soledad absoluta. Solos incluso en vuestro último estertor, lejos de cualquier gesto de cariño ni consideración, para que podáis comprobar como sienta que alguien te de la espalda mientras ruegas ayuda.
Merecéis el desprecio de toda la sociedad. Porque en definitiva, esto no va de política.
Va de vidas y humanidad. Y vosotros habéis demostrado que la vida de los demás no os importa y que vuestra humanidad hace mucho tiempo que desapareció (si es que alguna vez tuvisteis).
Ni aunque nacieseis mil veces más, podríais tener la mitad de dignidad que ese padre que os entregaba los papeles a la salida, ni la quinta parte de educación que quienes os llamaron sinvergüenzas, que seguro que se aguantaron las ganas de borraros la cara de poker de un guantazo.
Por todo eso, estad seguros de una cosa… nadie os llorará mañana.
Y estas son las palabras de los padres, aquellas tan ofensivas para el Partido Popular, como para tener que abandonar el pleno sin escucharlas:

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