Menu
La Rampa

La Rampa

By In Sin categoría On 20 julio, 2021


Puede ser una imagen de carretera, árbol y calle

José Luís Yergam de 43 años reside en las Islas Baleares, junto a su madre y su hermano. Es una persona con Parálisis Cerebral, usuaria de silla de ruedas eléctrica, lo cual le permite cierto grado de autonomía, y además es miembro de la Junta Directiva de la Fundación Aspace Baleares,
José Luís, quiere contarnos a través de este artículo, los problemas de accesibilidad que lo rodean cada día. Está una semana en la Residencia y otra en su casa, normalmente acude al Centro de Día. Cerca de su casa hay una rampa mal asfaltada, en la cual la silla eléctrica baja y sube a trompicones y todos sabemos lo incómodo y peligroso que puede ser una situación así.
En la foto se ve una rampa muy mal hecha y ocupando parte de la calzada. Para una persona como nosotros, la seguridad en todo momento es importante, porque cualquier cosa que nos desestabilice puede ser fatal, aparte de angustioso. Algunas personas no entienden esto, pero la inseguridad tensa nuestros músculos y si manejamos una silla eléctrica, es un peligro multiplicado por cuatro. Lo triste de todo esto es que los mandatarios o los que trabajan para ellos, no ven o no quieren verlo. Esta situación, además de no cumplir con la normativa vigente, supone un peligro, y no sólo para las personas usuarias de sillas de ruedas.
Pero para José Luís eso no es todo, porque en su edificio hay unas escaleras que no le permiten acceder al interior solo, su madre tiene que levantar la silla para poder entrar, y el peso de la silla es considerable.
Una vez en casa, los problemas de accesibilidad siguen, las puertas carecen de anchura suficiente para una silla eléctrica, que como mínimo mide 82 CM, por lo que al llegar a casa su madre tiene que cambiarlo a una silla manual. Y esto resta a su autonomía, ya que no puede mover la silla como hace con la eléctrica. Además no puede acceder al cuarto de baño para su rutina de higiene, por eso los cambios son en la cama. Por suerte la ducha está mejor adaptada y aunque tiene un pequeño escalón, puede entrar con la grúa.
Todos estaremos de acuerdo, en que nuestro compañero tiene una aventura cada día y por supuesto, me quito el sombrero ante su madre. ¡Ole! Nuestras madres y padres.

Leave a comment